Un aprovechamiento sostenible de nuestros recursos micológicos no hace referencia únicamente al hecho de hacer un uso racional de ellos, sino también a conocer todo el potencial productor, disponible para ser puesto en los mercados sin que se comprometa la salud de nuestros territorios.

Por ello es fundamental hacer una proyección de las producciones con cierta antelación, y emplear esa información para tomar decisiones que garantizarán tanto la gestión sostenible del medio natural como un aprovechamiento eficiente del recurso.

También los datos recogidos sobre el aprovechamiento realizado en los diferentes territorios nacionales, integrados en nuestro Big Data Micológico nos ayudarán a establecer una serie de criterios de sostenibilidad que garanticen la sostenibilidad del recurso en cada área productora.